El fantasma en la bomba

Angus EwartAventurero del ServicioLeave a Comment

Soluciones industriales de bombeo

Recibí el llamado de un cliente porque una de nuestras nuevas bombas ‘se estaba portando mal’. La bomba dejaba de bombear y luego arrancaba otra vez súbitamente.

Ellos pusieron fuera de servicio la bomba con problemas, la reemplazaron por una de reserva y me pidieron que fuera al sitio a realizar una inspección.

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Llegué a la obra, y con ayuda de los operarios de maquinarias del cliente desmontamos el extremo húmedo de la bomba. Todo se veía muy bien, y el eje giraba libremente impulsado por la mano. Cuando llegó la gente para ver lo que habíamos encontrado, comencé a hacer preguntas. Después de un breve interrogatorio, me enteré de que la bomba estaba colocada directamente sobre un inyector de aire. La bomba parecía bombear bien durante el día, pero dejaba de bombear a la noche. Pregunté cómo se controlaba el aire que iba al inyector, y me enteré de que había una válvula manual. Entonces le pedí al superintendente de operaciones que me llevara a la ubicación de la bomba. No entendieron por qué quería ir, por lo que les expliqué que quería probar y crear condiciones similares en la bomba auxiliar para ver si podíamos encontrar el problema. Con caras de perplejidad, finalmente aceptaron  llevarme.

Cuando llegamos allí, pregunté dónde estaba ubicada la válvula de aire manual. Mientras operaba la válvula, les pedí a varios empleados que miraran la bomba y me informaran qué estaba sucediendo. La válvula estaba apenas abierta, por lo que suministraba una cantidad de aire mínima al inyector. Cuando abrí la válvula, me informaron que la bomba había dejado de bombear. Comencé a cerrar la válvula y arrancó de nuevo. Repetí el ejercicio una vez más, con los mismos resultados.

El equipo de operaciones se sintió aliviado al saber que el fantasma había sido encontrado.

Al parecer, alguien a la noche abría la válvula para tener más circulación en el tanque. El aire salía disparado hacia arriba, al extremo húmedo de la bomba, originando una esclusa de aire o un arrastre de aire en el lodo que era demasiado para la capacidad de manejo de la bomba. Existe una cantidad máxima de arrastre de aire permisible en el lodo. Si se supera, no se puede bombear. El extremo húmedo y/o las tuberías también pueden obturarse con aire, lo que interrumpirá toda acción de bombeo en el sistema. En el cambio de turno se reguló la válvula a su posición normal, y la bomba se puso en marcha nuevamente.

Recomendamos al cliente que cambiara la ubicación del inyector de aire o instalara una placa desviadora para deflectar el aire de modo que no fuera directamente a la bomba. Afortunadamente, desde ese momento no hubo problemas.

Pensé que la foto de arriba sería adecuada para este blog. Las nubes agregan un toque de belleza y de misterio a las montañas ¿no es así? 

Viaje con seguridad.

Jerry Morrow

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